Emprendete

Smartdrink, trago en capsula.


15 de noviembre de 2016

Emprendete

EL creador confiesa: "Copiamos la idea de la película “Preston Tucker, un hombre y su sueño”. El tipo quería fabricar un auto pero no tenía dinero. Hizo entonces una publicación en una revista con el dibujo del auto que quería fabricar y los consumidores resultaron locos por el nuevo concepto. Hicimos eso".

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Patricio Folatelli tiene 36 años y emprendió Tragos en Cápsula que los
llamó Smartdrink. Es la primera empresa del mundo que fabrica Tragos
en Cápsula. Son cómo las de café pero de tragos, la empresa y el
producto son 100% argentinos


Este sistema no requiere de máquina electrónica y se prepara con una
coctelera especial, a la que se le enrosca la cápsula a la base, se
llena de hielo, se agrega agua y se bate como una coctelera
tradicional.



¿Cómo fue que se te ocurrió?

Estábamos en un bar de Madrid y vimos un bartender que preparaba
muchos vasos, con lima, menta y azúcar pisada y la parte de ron para
que, al momento de llegada de la gente en masa, pudiera armar con más
facilidad y rapidez sus mohitos, agregando apenas hielo y soda. En ese
momento, entendimos que teníamos que fabricar unos “fondos” de vasos
que ya contengan todos los ingredientes, para que puedan ser armados
rápidamente con hielo y agua. Obviamente tuvimos que utilizar
ingredientes concentrados para que puedan ser diluidos con agua al
momento de su preparación. Pero fue sencillo ya que toda bebida nace
de un concentrado.

¿Qué contienen las cápsulas?

Líquido. Utilizamos alcoholes originales de altísima graduación,
aceites esenciales naturales y endulzaste naturales ya que no podemos
utilizar nada de químico.

¿Cuánto tiempo paso de aquella primera idea a la puesta en marcha?

Aproximadamente 5 años. Salimos al mercado a finales de 2014.

¿Lograste lo que habías pensado desde un principio?

Sufrió modificaciones porque los creadores, a veces, no tenemos
nociones industriales y debemos adaptar las ideas a las posibilidades
de proyecto y de presupuesto.

¿Con quién lo emprendiste?

Con mis hermanos, amigos y un socio, Ángel, que lo conocimos a través
de Mercado Libre


Cuenta Patricio que desarrollar la máquina envasadora costó bastante.
"No existía nada igual en el mundo. Lo hicimos con la base de una
vieja llenadora de yogurt, modificada para nuestras cápsulas. Hoy la
llamamos POD STATION 1.0" y recuerda cómo fue el festejo de
lanzamiento. "Hicimos una mega fiesta con 800 personas, amigos y
parientes que no podían creer lo que habíamos creado; comenzando con
una inversión de sólo 7000 pesos, 6 meses antes".


Que te queda pendiente aun en este emprendimiento?

Lo que nos entusiasma es que es un desarrollo continuo, la cápsula nos
abre infinitas posibilidades y cada vez descubrimos más aplicaciones.
Pronto lanzaremos Smartdrink 2 un sistema con más cápsulas y algunas
modificaciones estéticas.

¿Cómo funciona el equipo de trabajo?

La verdad que actuamos como equipo siempre. Nada de todo lo que
hicimos hubiese sido posible sin el aporte del equipo en su totalidad.
Smartdrink es un equipo de soñadores y personas buena madera y cada
uno de nosotros fuimos fundamentales para llegar hasta acá.

¿Hubo alguien que te dijo no lo hagas?

Si, muchísimos. Tenemos agendadas todas las reuniones que hicimos
durante los primeros 4 meses. Hablamos con 1400 personas
aproximadamente entre amigos, parientes y "expertos del sector" y 1300
nos tiraron para abajo el negocio, la forma de ejecutarlo y cada
elección que hicimos. Pero logramos también captar la atención de 100
de estas personas con los cuales pudimos expandir el negocio hasta
llegar al día de hoy.

Como lo pudiste financiar?

Copiamos la idea de la película “Preston Tucker, un hombre y su
sueño”. El tipo quería fabricar un auto pero no tenía dinero. Hizo
entonces una publicación en una revista con el dibujo del auto que
quería fabricar y los consumidores resultaron locos por el nuevo
concepto. Con ese entusiasmo se dirigió a los revendedores de autos
ofreciéndoles comprar una licencia exclusiva de venta del nuevo auto
Tucker Torpedo que iba a salir a la venta el año siguiente. Vendió
licencias y con ese dinero fabricó los primeros autos.

Nosotros lo hicimos igual: compramos una página en la revista Audi y
se generó lo mismo que en la película. Luego ofrecimos comprar una
licencia de distribución exclusiva a nuestros amigos y conocidos.
Vendimos 100 licencias en 4 meses y fundamos la empresa.

Que esperas de tu emprendimiento para los próximos años?

Este primer año y medio fue increíble. Pudimos expandir solicitud de
patentes del sistema a 80 países. Con lo cual esperamos llevar la
coctelería argentina en cápsulas a todo el mundo. Un paso a la vez. Ya
cerramos un contrato con Chile y abriremos una boutique para fin de
año y otro acuerdo con Italia para abrir en Roma otra boutique los
primeros meses del 2017.

Patricio se acuerda del comienzo "Cuando teníamos el prototipo nos
invitaron a un programa de televisión para emprendedores, fue en 2014.
Un empresario se acercó y nos ofreció comprarnos la patente por 1
millón de dólares. Nos miramos con mi hermano y se lo rechazamos. Todo
el estudio aplaudió y nos felicitaron por la decisión. Nos fuimos y
subimos al auto que nos había prestado mi prima, un Peugeot 206 venido
abajo. Emocionados nos abrazamos y nos dijimos vamos a festejar con
un café. Mi hermano me dijo: "Si! Tenés plata?" A lo que yo le
respondí: "no tengo un peso". Y nos morimos de risa por haber
rechazado 1 millón de dólares, sin tener plata ni para ir a tomar un
café.

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