Emprendete

Punto Kiwi, boutique de arte


20 de mayo de 2016

Emprendete

"Es muy lindo conocer a los artistas que seleccionamos para la tienda, después de las primeras entrevistas nos arrepentimos de no haber documentado esos encuentros, sería una película maravillosa. Fue muy divertido conocerlos y ver lo distintos que son al igual que sus obras".

Click en la foto para ver galería
Sara Stewart Brown creó Punto Kiwi. Es una tienda de arte pensada
como una boutique de arte y no como una galería. De venta de arte
original accesible, pensando en trasmitir la idea de que siempre es
mejor comprar un original antes que una copia y que es buena opción a
la hora de hacer un regalo.

¿Cómo fue que se les ocurrió?

Trabajábamos haciendo grabados y pensamos que no existía un canal de
venta para lo que hacíamos. Viajando por el mundo vimos que en el
mundo el concepto de venta de obras de artistas nuevos y de
consagrados en formatos mas económicos estaba presente en las grandes
ciudades y no estaba explotado aquí en el país, cuenta Sara.

¿Cuánto tiempo pasó de aquella primera idea a la puesta en marcha?

Desde que se nos ocurrió en una charla informal hasta que formamos la
empresa tardamos cerca de un año. Y desde que formamos la empresa, nos
pusimos a trabajar convocando artistas, etc. hasta que abrimos el
local pasaron seis meses.

¿Pudieron hacerlo tal cual habían pensado desde un principio?

Primero pensamos la idea y luego nos sentamos a hacer el trabajo de
branding, pensamos como trasmitir el concepto a los artistas que
queríamos convocar y también a nuestros futuros clientes. Así fue como
parimos lo que nosotros llamamos nuestro ideario que sería algo así
como el mission statement o el famoso "quienes somos" de una marca. Y
no, no sufrió mayores modificaciones, solo que tardamos unos meses mas
en lanzar la tienda online que en un principio habíamos pensado
inaugurar junto con la apertura de la tienda. Y también en un
principio habíamos pensado darle a los artistas un mayor porcentaje
que el que dan las galerías por la venta de las obras, pero haciendo
números vimos que era imposible y aunque tomamos un porcentaje menor
que las galerías mas grandes, estamos mas cerca de lo que se usa en el
mercado en general.

¿Con quien lo emprendiste?

Con Leila Montero, artista y profesora de arte con quien compartí
muchos años en el UNA (Universidad Nacional de Arte) como compañeras
cuando nos formábamos y también fuimos ayudantes en la cátedra de
Grabado y Arte Impreso del artista Rodolfo Agüero hoy decano de
Visuales en la Universidad.

¿Cuál fue el momento mas duro en el desarrollo del emprendimiento?

Viniendo del campo del arte, las primeras reuniones con los contadores
nos resultaban muy estresantes, para nosotras nos hablaban en chino,
de a poco nos fuimos empapando del vocabulario y lo básico que
teníamos que entender.
También encarar el tema de la facturación con los artistas, fue un
desafío. Todo el negocio del arte estuvo manejado en negro durante
muchos años y es un campo en el que se acostumbra hacer negocios
informales. Como tienda tuvimos que explicar la importancia de la
facturación y la verdad tuvimos mejor recepción de la que imaginamos y
casi todos entendieron que así son las reglas.

¿Qué es lo mas placentero?

Conocer a los artistas que seleccionamos, después de las primeras
entrevistas nos arrepentimos de no haber documentado estos encuentros,
sería una película maravillosa. Fue muy divertido conocerlos y ver lo
distintos que son al igual que sus obras.

¿Qué te queda pendiente aun en este emprendimiento?

Nuestra intención es hacer intervenciones de los artistas en nuestra
vidriera cada dos o tres meses, quisimos hacerlo desde el principio
pero no tuvimos tiempo de armarlo. La idea es empezar a hacerlo el
próximo mes.

¿Siempre pensaste que Punto Kiwi iba a ser exitoso?

No, pero siempre pensé que nunca lo íbamos a saber si no lo intentábamos.

¿Quiénes te apoyaron en este emprendiemiento?

Familia, colegas, amigos, incluso los artistas que entrevistamos
confiaron en el proyecto y en nosotras como personas, creo que se
sintieron cómodos aunque muchos no entendían bien el concepto
decidieron embarcarse de todos modos.

¿Hubo alguien que te dijo no lo hagas?

Algunos nos plantearon que íbamos a tener muchos problemas para que
los artistas nos facturaran, este fue un fantasma que en algún momento
nos desalentó pero finalmente resultó ser solo eso y no tuvimos
ninguna problema.

¿Cómo lo pudiste financiar?

Con ahorros personales. La inversión fuerte fue para el alquiler del
local, el armado del mobiliario, el packaging de las obras y un primer
stock de marcos. Todo el stock de obra esta tomado en consignación.
Todo lo demás desde el logo hasta el trabajo de embolsado de las
obras, etc. lo hicimos nosotros.

¿ Qué esperás de tu emprendimiento para los próximos años?

Que podamos crecer, sumar artistas y que el concepto sea difundido.


Será inolvidable para Sara el día que se puso en marcha Punto Kiwi:
"El día de la apertura llovió torrencialmente sin parar, mientras
montábamos todo el local y colgábamos todo salimos a conseguir
paraguas transparentes ya que el local tiene solo 30 m2 y la idea de
la apertura era poner un foodtruck en la puerta y que todo
transcurriera en la vereda. Finalmente una hora antes nos llamaron
porque el foodtruck se había roto y mandaron otro en remplazo pero la
sorpresa fue al verlo porque era descapotable! Entramos en pánico. Por
suerte nadie es puntual en estos eventos y el que habiamos pedido
originalmente logró estar a la hora del comienzo y mágicamente dejó de
llover cuando llegó todo el mundo y todo fue una fiesta.


Info:
Talcahuano 1190 (casi arenales) Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Tel: 4811-7993
email: puntokiwi@gmail.com
Site y tienda online puntokiwi.com
Facebook Twitter & Instagram @puntokiwi

Compartir esta nota en