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Cooking Time Gluten Free, delicias para celíacos y para todos


27 de agosto de 2017

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"Se nos ocurrió viendo que la mayoría de los productos que se ofrecían en el mercado sin TACC eran envasados, con poca variedad, duros, sin fijarse mucho en las texturas. En nuestro local hay muchisima variedad", cuenta la creadora

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Natalí Sulca es peruana y vive en Argentina en donde emprendió Cooking Time Gluten Free. Eligió el barrio de Recoleta, para montar el local de atención al público. “Elaboramos alimentos frescos libres de gluten, como en casa. Somos el primer espacio de alimentos frescos de Recoleta sin TACC. Hacemos panadería, pastelería, sándwiches, pastas y pizzas congeladas. Buscamos aportar alimentos caseros sin TACC, que no sean los típicos, sino más bien que a quien lo disfrute le recuerde el sabor que quizá consumía antes. Que así no tenga que extrañar los antiguos gustos y sabores que estaba dejando de consumir”.

¿Cómo surge el emprendimiento?

Se nos ocurrió viendo que la mayoría de los productos que se ofrecían en el mercado sin TACC eran envasados, con poca variedad, duros, sin fijarse mucho en las texturas. Hoy por suerte hay más variedad, con casas, restaurantes y pastelerías sin TACC. Hay un poco más de competencia. Se empieza a reconocer que no por ser celíaco hay que contentarse con comer comida insípida, sin gusto, seca. Hay más conciencia sobre eso. Mi pareja, Horacio es celíaco y yo le preparaba platos variados a él. Y así noté que a sus hijos que no lo son les empezaban a gustar mis platos sin TACC, que tenían mucho sabor y eran muy variados. Yo tenía en mente más un restaurante y él un lugar para llevar. Siempre con un negocio libre de gluten.

“ A mediados del 2014 abrimos Cooking Time gluten free como un restaurante y cafetería sin TACC, que funcionó hasta fines de 2015. En enero de 2016 abrimos nuevamente el local, pero solo ofreciendo comida para llevar. Las dos cosas las hicimos tal cual la pensamos. Desistimos de la primera opción, a pesar de que nos iba bien, más que nada porque buscábamos un emprendimiento más tranquilo y no tan estresante. Yo soy enfermera, trabajaba en el Sanatorio Anchorena y Horacio, que es muy emprendedor, me dijo de armar el emprendimiento. A partir de ahí tomé distintos cursos de especialización y manejo de harinas. Horacio me vio tan entusiasmada que me propuso poner un local a la calle de alimentos sin TACC. Lo libre de gluten no tiene nada que ver con la cocina y la pastelería tradicional. Son harinas y masas distintas”, cuenta Natalí.

¿Qué es lo más grato de este emprendimiento?

El reconocimiento de parte del cliente, que viene y se sorprende de encontrar todo tipo de productos libre de gluten.  Estoy feliz por este logro y trato de vivirlo paso a paso. Pendiente el llegar a cada vez más gente.

¿Cómo lo financiaste?

Con ahorros, con cuotas, tanto de equipamiento y un préstamo muy chiquito en el banco. Tuvimos dos años para preparar todo y ver viendo tema financiamiento.

¿Que esperan para el futuro de Cooking Time Gluten Free?

Hoy nuestros clientes no son solo personas celíacas, sino también aquellos que eligen llevar una dieta sana y libre de gluten. Para lo que resta del año queremos reforzar la marca, mejorar la estructura del local y elaborar nuevos productos. Para los próximos años espero seguir consolidándome con el negocio, que Cooking Time sea un referente en el mercado en materia de comida sin TACC, conocido en todos lados.

“Recuerdo que cuando se abrió el local, el boca a boca ayudó mucho porque al poco tiempo empezó a venir gente de todos lados. Se paraban en la puerta y le sacaban fotos al local porque es bastante difícil conseguir una pastelería y panadería que sea exclusivamente libre de gluten. Hay una variedad enorme de productos para elegir. La gente se emocionaba. y puntualmente me acuerdo de una chica de unos 28 años celíaca, que era del interior y estaba de vacaciones en Buenos Aires. La habían llevado las amigas al local y cuando entró al local vimos que estaba a punto de llorar. No lo podía creer. Ella decía que en el sur no había nada, solo una variedad de galletitas en el supermercado, que se quería llevar  todo. Nos pasó así también con chicos chiquitos, que vienen con la mamá que les dice que elijan lo que quieran. Y no lo pueden creer que hay dulces, donas y medialunas. Estas cosas nos hacen verdadermente

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