Emprendete

Cardaccio, sets para matear.


16 de septiembre de 2017

Emprendete

"Cuando cerramos los acuerdos comerciales con Lumilagro, y luego con Carrefour. Ahí obtuvimos un crecimiento exponencial y no dejamos de crecer. Aunque abrir nuestro local al público fue muy importante, ya nos habíamos convertido en una marca", cuenta el creador

Click en la foto para ver galería

Eduardo emprendió una fábrica de equipos materos de diseño. Hace termos, mates, yerberas, azucareras, materas forrados en cuero ecológico, "Pero también estamos desarrollando nuevos productos como cuadros, almohadones, pantallas para lámparas, carteras y mucho más", cuenta Eduardo.

¿Cómo fue que se te ocurrió?

 Teníamos un local de gráfica y cartelería, estábamos probando nuevos materiales y diseños y un día mientras tomábamos mate, nos dimos cuenta que el que teniamos  era aburrido, se había quedado en el tiempo y que además eran todos iguales. Entonces decidimos crear diseños modernos e innovadores".

¿Cuánto tiempo pasó de aquella primera idea a la puesta en marcha? 

Desde el momento en que empezamos a desarrollar el producto a las primeras ventas fueron algo así como  seis meses.

¿Lo pudiste hacer tal cual lo habías pensado desde un principio?

Al principio teníamos problemas para adaptar el cuero ecológico a los productos, luego de superar eso, fuimos realizando modificaciones a la matera, para a bajar costos pero mantener la calidad o cambios para mejorarla, como reforzar las manijas o cambiar las costuras.

¿Cuándo sentiste que tu emprendimiento empezó a funcionar? 

Fue algo increíble, y sentíamos que estábamos desarrollando algo que iba andar, que después de años de búsqueda, finalmente habíamos encontrado un producto que iba a gustar al mercado y asi fue.

¿Cual fue el momento mas duro en la producción?

 Diría que al principio, cuando no sabíamos si arrancaría, pero en realidad fue cuando algunos clientes o empleados se iban y comenzaban a fabricar productos iguales y comercializarlo con nuestros clientes.

¿El mejor momento?

Fue cuando cerramos los acuerdos comerciales con Lumilagro, y luego con Carrefour. Ahí obtuvimos un crecimiento exponencial y no dejamos de crecer desde ese momento. Aunque abrir nuestro local al público fue muy importante, ya nos habíamos convertido en una marca.

¿Qué te queda pendiente aún?

Muchas cosas, desarrollar los nuevos productos como empezar a exportar al exterior.

¿Cómo lo pudiste financiar?

Lo más caro, que era la impresora, ya la tenía, así como las computadoras y el espacio físico. Pero para llegar a eso, tomamos un crédito bancario, mas ahorros personales y ganancias de la actividad anterior. Comenzamos con 60.000 dolares aproximadamente.

¿Qué esperás de tu emprendimiento para los próximos años?

Esperamos seguir creciendo como hasta ahora, y llegar a cada rincón de Argentina con nuestros sets de Mate. Estamos trabajando para poner nuestras oficinas en Buenos Aires y centralizar todo desde ahí. Nuestro objetivo es que la gente nos reconozca por ser una marca de calidad y original, que vayan a los locales y pregunten si la matera es Cardaccio. 

Eduardo recuerda el el comienzo: "No tenía un peso para poder pagar el sueldo de mi actual socia, y le propuse asociarla para que compartamos las ganancias. Ambos sabíamos que podía funcionar, pero no teníamos todos los recursos para hacerlo. Recuerdo no poder dormir del miedo a perderlo todo" Y concluye: "Por suerte  salio como lo esperábamos, o casi, pero creemos que vamos por buen camino. Aún queda mucho por hacer".

¿En dónde esta ubicado Cardaccio?. 

EN Avenida Merlassino 816, Arrecifes, Buenos Aires y en Plaza Canning Shopping, Local 147.

CARDACCIO SA www.cardacciosa.mitiendanube.com/

Compartir esta nota en